Los desarrolladores quieren que los jugadores puedan experimentar el contenido en el que han estado trabajando durante meses, y por ello están intentando que las bandas sean accesibles para un grupo de gente mucho más amplio que el anterior. ¿Cuál era el anterior? Mayoritariamente, gente que conocía su clase muy a fondo, y se daba por contado que llevaría todos los encantamientos y gemas posibles, pero que además estaría dispuesto a llegar a cualquier límite para conseguir superar ese desafío.
Tanto el Sagrario Obsidiana como La Cámara de Archavon están diseñadas para que se puedan hacer con grupos de gente que no se conoce (también denominados "pugs") de nada.
[...]si quieres poder derrotar a Thaddius, vas a necesitar un mínimo de DPS, de coordinación con tu banda, etc. Heigan sigue machacando las bandas en las que la gente no sabe bailar, y Loatheb supone un desafío para los sanadores más inexpertos, que normalmente no se encontraban en una situación de no poder curar en cualquier momento.
Desde luego, los requisitos para matar a un jefe no son tener el mejor equipo posible, los mejores encantamientos posibles, las mejores gemas posibles y conocer a la perfección las trescientas cincuenta rotaciones más usadas de tu clase. Y de hecho, nunca lo fue. Ni siquiera en Naxxramas a nivel 60, donde podías entrar con una mezcla de Tier 2 y Tier 2.5 y hacer un progreso razonable en Anub'rekhan, Faerlina, Noth y probablemente Heigan, en ningún momento era imprescindible que todo el mundo llevase Tier 2.5 y lo mejor de Tier 2 para poder pensar siquiera en entrar allí.
[...]Yogg-Saron es una de las batallas más complejas que se pueden encontrar en Wrath of the Lich King, y pondrá a prueba a todas estas hermandades que han comenzado su andadura en bandas en Naxx 10/25. Si Naxxramas era la introducción a las bandas, Ulduar es el paso siguiente, y con cada jefe, la dificultad aumenta. Por supuesto, Yogg-Saron con la asistencia de los 4 vigías no es tan complicado como hacerlo sin asistencia, pero está, de lejos, por encima de cualquier cosa que hayas visto en Tier 7. No es tan complicado como otras batallas de expansiones anteriores, pero supondrá un gran desafío para esas hermandades que han comenzado su andadura recientemente.
[...]World of Warcraft tiene muchos más aspectos que las bandas, y los desarrolladores quieren que los jugadores participen en tantos aspectos del juego como sea posible.
[...]Al final del día, o al final de la banda, el recount, o cualquier otro medidor de daño, es absolutamente irrelevante. El buen dps no es el que queda primero y farda de sus "imba skills", el buen dps es el que contribuye a la banda en todo lo posible y ayuda a derrotar a ese jefe. Seguro que no estoy sólo cuando te digo que muchos líderes de banda probablemente prefieren a un druida haciendo 2200 dps en Noth y quitando maldiciones, que un druida haciendo 4000 dps ignorando esas maldiciones.
El primer tier de bandas de una expansión siempre permite más margen de error, también es, como he dicho, un tier de aprendizaje, y por tanto deberías esperarte encontrar gente que sí, está aprendiendo a conocer a su personaje. Porque aunque parezca difícil de creer, hay jugadores noveles que evidentemente todavía no se han sumergido en las minucias de su personaje, o que quizá directamente son nuevos en este tipo de juegos y no están acostumbrados a tener que reaccionar rápido ante cosas como salir de una fisura.